¿Dónde paga impuestos un nómada digital?
Un error muy común en los nómadas digitales es considerarse apatrida fiscal y decir que como viaja mucho no tiene que pagar impuestos -visto en redes centenares de veces-.
Nada más lejos de la realidad, errores tan comunes como no desregistrarse de la autoridad fiscal de tu país, no tener un certificado de residencia fiscal de ningún país o únicamente tener una casa a tu disposición suelen acabar con el nómada digital pagando impuestos en países de alta tributación -aun cuando facturas de una LLC o soluciones poco convencionales con la -residency de Estonia-.
Por tanto, si un nómada digital quiere dejar de pagar impuestos o pagar impuestos en un país de baja tributación debe plantearse los siguientes escenarios:
- Obtener un visado de nómada digital o cualquier otro tipo de visado que le permita ser residente fiscal en un país.
- Obtener un certificado de residencia fiscal emitido por las autoridades fiscales de un país para defenderse de las autoridades fiscales que le puedan perseguir.
- Fijar una residencia o una "casa" a su disposición en un país -lugar a donde ir en los meses que se está descansando de viajar-.
¿Cómo reducir los impuestos de un nómada digital?
Las fórmulas de LLC o e-residencies parecen muy bien idea pero frente a inspecciones de países de la OCDE con autoridades fiscales fuertes no suelen funcionar.
De este modo, siempre recomendamos tener residencias fiscales en países en los que el nómada digital pase parte de su tiempo.
La única manera de conseguir esto es mediante un cambio de residencia fiscal real.
¿Un nómada digital tiene que vivir más de 183 días en su residencia fiscal?
Un nómada digital no necesariamente tiene que vivir en un país más de 183 días para poder ser residente fiscal.
Criterios como las ausencias esporádicas o el centro de interese económicos o vitales -es decir, donde tienes negocios o patrimonio o donde reside tu familia- permiten a un nómada digital viajar gran parte del año sin tener que residir de manera cualificada en un país.
No obstante, sí que es recomendable pasar más días en su país de residencia fiscal que en cualquier otro y disponer de una sociedad, negocio, patrimonio e ingresos en el país de residencia fiscal.