Dubái es ampliamente conocida por sus espectaculares rascacielos, el lujo y las compras, pero sobre todo por la falta de impuestos tanto a nivel personal como empresarial.
Esta ausencia de impuestos ha permitido a Dubái atraer miles de empresas y millones de dólares en inversión, hecho que le ha convertido en un hub tecnológico y financiero que sin duda es vanguardia de Oriente Medio.
No obstante, en los últimos años, tanto los Emiratos Árabes Unidos en general como Dubái en particular han experimentado cambios fiscales significativos. El objetivo de estas reformas es simplificar su sistema tributario y alinearlo con las mejores prácticas internacionales, al mismo tiempo que se diversifican sus ingresos estatales.
Entre los cambios impositivos podemos encontrar los siguientes:
- Implementación del Impuesto al Valor Agregado (IVA) en enero de 2018,
- Introducción de las normas de sustancia económica (ESR o normas para que las empresas no sean empresas fantasma o "shell companies")
- Introducción de las regulaciones de Informe País por País (CbCR) en abril de 2019.
Pero, sin duda, el cambio más notable es la introducción de un Impuesto sobre Sociedades. Como consecuencia, los Emiratos Árabes Unidos, y por tanto también Dubái, han comenzado a gravar los beneficios empresariales.
Existe mucha confusión sobre cómo afectará este Impuesto sobre Sociedades a las empresas ya existentes y empresarios afincados en Dubái, quienes estaban acostumbrados a no pagar impuestos y ahora se ven amenazados por una factura fiscal.
De hecho, se ha levantado tal revuelo que la misma Autoridad Financiera de Emiratos Árabes ha emitido un comunicado para desmentir interpretaciones inexactas del Impuesto de Sociedades, acusándolas de menoscabar la reputación y el atractivo de Dubái como destino atractivo para empresarios.
Con el objetivo de aclarar la nueva situación, en este artículo vamos a desgranar el nuevo Impuesto sobre Sociedades de UAE .
¿Cuándo se aprobó el Impuesto sobre Sociedades en UAE?
El Impuesto sobre Sociedades en Dubai fue aprobado el 31 de enero de 2022, y entró en vigor para los ejercicios fiscales que comienzan a partir del 1 de junio de 2023.
Toda empresa que adopte un ejercicio fiscal que comience el 1 de junio de 2023 y finalice el 31 de mayo de 2024 estará sujeta al TC a partir del 1 de junio de 2023. Es probable que la primera declaración del impuesto deba presentarse hacia finales de 2024.
Las empresas que adopten un año natural que comience el 1 de enero de 2023 y finalice el 31 de diciembre de 2023 estarán sujetas al impuesto sobre sociedades a partir del 1 de enero de 2024 y la presentación de la declaración se realizará probablemente a mediados de 2025.






