Las criptodivisas son relativamente jóvenes (surgieron en 2008) y aún no tienen una regulación estatal clara, pero ya están en el punto de mira de las agencias tributarias.
Y lógicamente España no es ninguna excepción: aquí las criptomonedas están consideradas como parte del patrimonio del individuo y deben tributar según su valor a 31 de diciembre. En función del valor de las mismas y de la comunidad autónoma de residencia, habrá que presentar o no el Impuesto sobre el Patrimonio.
Por otro lado, tanto las ganancias como las pérdidas deben quedar reflejadas a la hora de presentar la declaración de la renta. Esto hace que cada vez haya más personas interesadas en mudarse a países en los que estas divisas digitales no pagan impuestos o, si lo hacen, el tipo de gravamen aplicado es muy bajo.
Veamos cuáles son los más destacados.
Mónaco
Artículo principal: Residencia fiscal Mónaco
El principado es uno de los lugares favoritos de los ricos y famosos para establecer su residencia dentro del territorio europeo cuando buscan un régimen fiscal menos exigente. Su sistema tributario establece que los residentes no pagan impuestos sobre la renta, medida que lleva en vigor desde 1869.
Y si Mónaco ya era bastante atractivo antes, ahora lo es también para los propietarios de criptomonedas porque ha adaptado su régimen de exención fiscal al entorno de los criptoactivos: la venta de estas divisas no está gravada con ningún tipo de impuesto en Mónaco.
Además, la banca del país está bastante al tanto en lo que se refiere a los movimientos de criptodivisas.
EAU
Emiratos Árabes Unidos (EAU) ha conseguido atraer a miles de residentes con un alto poder adquisitivo gracias a su sistema de nula tributación. Incluso las empresas empiezan a elegir a este país y a la vibrante Dubai como domicilio fiscal.
En este país la venta de criptomonedas está totalmente exenta del pago de impuestos. Pero van un paso más allá y fomentan su uso para la compra de bienes de alto valor como propiedades inmobiliarias y coches de lujo.
Desde 2021 está impulsando una nueva regulación para facilitar el comercio de criptomonedas y actividades financieras relacionadas en sus zonas libres de impuestos ("Free Trade Zones").




