Malta, excolonia del Reino Unido, ha conservado la tradición jurídica y la agilidad burocrática anglosajona.
Los gobernantes malteses saben de sus limitaciones en cuanto a desarrollo económico (poca superficie, población envejecida, dependencia del sector terciario), por lo que durante años han apostado sus políticas económicas a una carta que suele ser sinónimo de éxito: replicar el modelo suizo para atraer nuevos residentes y empresas con alto poder económico.
Además, este país mantiene aspectos de la Commonwealth pese a pertenecer a la Unión Europea: por ejemplo, ha desarrollado programas de residencia por inversión y tributación non-dom muy atractivos tanto para comunitarios como para no comunitarios.
Pero Malta no solo es moderna en aspectos de fiscalidad, también posee una muy avanzada legislación del juego, criptomonedas, seguros bancarios, etc. Es, en definitiva, un país mucho más avanzado de lo que puede parecer a primera vista.
¿Porqué Malta es atractiva fiscalmente?
El IRPF en Malta puede revestir de cierta complejidad, puesto que contempla varias excepciones, pero por norma general tributarán aquellos que sean considerados como residentes fiscales en Malta.
¿Cómo funciona el Impuesto sobre la Renta en Malta?
Según la legislación maltesa, un individuo es residente en Malta si pasa más de 6 meses al año en Malta dentro de un período de 12 meses (en Malta dicho periodo se computa de abril a abril) o tiene su centro de intereses económicos y / o vitales en Malta.
El IRPF maltés funciona de la siguiente manera:
- Residentes y domiciliados: los residentes domiciliados están sujetos al impuesto sobre la renta personal sobre sus ganancias mundiales y ganancias de capital.
- Residentes non-dom: los residentes no domiciliados están sujetos al impuesto sobre la renta personal sobre sus rendimientos en Malta y los rendimientos extranjeros remitidos. No tributan por las rentas de fuente extranjera.
- Base tributable: rentas mundiales para residentes domiciliados y rentas locales y remitidas para non-doms.
- Ingresos imponibles: los ingresos imponibles incluyen ingresos por empleo, ganancias de capital, ingresos muebles e inmuebles, e ingresos empresariales.
En términos generales en Malta se tributa por las rentas mundiales (es decir por todo lo que se percibe) a un tipo progresivo del 0% al 35%. Los tramos funcionan de la siguiente manera:
- Existe una exención por los primeros 8.500€
- Un 15% hasta los 14.500€
- Un 25% hasta los 60.000€
- Un 35% para los importes superior a 60.000€
Adicionalmente, bajo circunstancias excepcionales de los regímenes non-dom, se aplica un flat tax del 15% sólo a las rentas extranjeras remitidas a Malta, teniendo como tributación mínima 5.000 euros.
Cabe mencionar que Malta, al igual que muchos países de la Unión Europea, dispone de una tributación ordinaria sobre el individuo alta, en este informe únicamente analizaremos aquellos regímenes especiales que sean atractivos, es decir, el non-dom Maltés.





